viernes, 23 de abril de 2010

Camino Laguillo: La Velocidad Inmóvil


Robert Adams dice que la buena fotografía de paisaje se articula alrededor de tres cualidades fundamentales: el silencio, la resistencia a la velocidad y la revelación a través de la luz. Esta maravillosa definición de lo que es un paisaje fotográfico es lo primero que se me vino a la cabeza cuando contemplé por primera vez “Inward”, de Camino Laguillo.
Pero, ¿es posible que “Inward” sea fotografía de paisaje?, ¿qué carajo tiene que ver un coche o sus ocupantes con el silencio, la resistencia a la velocidad o la revelación a través de la luz?
Es verdad que los automóviles son ruidosos, veloces y ajenos a los efectos de la luz, puesto que están diseñados para emitir sus propios destellos. Es verdad que un coche, en principio, no es un paisaje. Pero también es verdad que la buena fotografía es capaz de revelar verdades profundas a través de paradojas imposibles y eso es precisamente lo que consigue Camino Laguillo con este trabajo.


El automóvil se conforma aquí como la materialización externa de un exilio voluntario. Es una cárcel del alma en continuo movimiento hacia ninguna parte. Los sujetos de las fotografías de Camino son la expresión más íntima de nuestro desolado paisaje interior. Hipnotizado ante las imágenes de la fotógrafa yo sólo escucho silencio, sólo siento resistencia al movimiento y sólo se me revelan las desvalidas formas a través de una única e implacable luz. “Inward” es la manifestación visual del más misterioso de los paisajes: el nuestro. Las fotografías de Camino conmueven y conmocionan, pero es que además provocan la más sublime de las catarsis: la que sólo son capaces de producir los objetos “dolorosamente bellos”. Enfrentarse a las imágenes de esta serie es como tener un accidente de tráfico donde uno colisiona consigo mismo. “Inward” es como el cine de Ingmar Bergman: amargo y constructivo, hermoso y terrible. Gracias Camino. Por enseñarme mi propia soledad, y así hacerme compañía. Y gracias también por esas croquetas y esos actimeles...


Por cierto, podéis ver una expo de este trabajo del 15 de Mayo al 20 de Junio el El Fotómata!!!!!!


lunes, 19 de abril de 2010

Taller con Julián Barón: El Señor de las Señales

Julián Barón es un tío de puta madre, pero tíos de puta madre hay muchos (yo, a veces) y no por eso me haría un taller de fotografía con ellos. Julián Barón es muy buen fotógrafo (yo, casi nunca) pero tampoco eso es motivo para que me gaste la pasta en un "workshop", como se dice ahora. Julián Barón ama la fotografía y contagia ese amor en plan infección letal, ¡y ese siempre ha sido el único motivo para meterme a hacer un taller con alguien! Yo le conocía de lejos, como "avatar", por Internet, y su actitud y comentarios me habían agitado bastante. La sorpresa llegó cuando, al finalizar el taller, me di cuenta de que no sólo me había contagiado su amor por la fotografía, la albañilería, la cocina, las circunferencias, las manualidades y la vida... la sorpresa llegó cuando al finalizar el taller me encontré con la cabeza y el corazón preñados de herramientas para enfrentarme a la edición de fotos. Unas herramientas liberadoras y libertinas, como las chicas que a mi me gustan.

Lo primero que hizo Julián fue enseñarnos su enigmático libro, del que no os voy a revelar el contenido (por ahora) titulado:

















Y a partir de ese momento el taller se convirtió en una bacanal fotográfica del que podéis ver uno de sus momentos más insólitos en el siguiente vídeo:



Aquí os muestro lo que para Julián es una fotografía:

















"Una foto es un rectángulo con cosas dentro, y lo que haya dentro me da igual". De esta manera, Julián nos estaba diciendo: "preocupaos menos por las fotos que hacéis y más por educar vuestra mirada". Y en ese sentido se encaminaron sus esfuerzos. Vimos libros de Cristóbal Hara, de Paul Graham y de Mark Steinmetz. Pero también vimos fotos cutres de google images, pantallazos de tapices de escritorios de pc's y álbumes familiares:



Julián dialogó con nosotros con lucidez y pasión y no os voy a contar todo lo que apunté en mi libreta para animaros a hacer el taller con él, pero sí os voy a resumir un método de trabajo que él nos enseñó para editar fotografía y que recomiendo en plan "secta secreta":

Lo primero, te coges todas tus fotos y las pones sobre la mesa:

















Lo segundo, generas distintos mundos con esas fotos creando pequeñas islas en la mesa (el territorio de tu nuevo mundo, tu tierra media):

















Tercero, (años después), cuando has ido generando diálogos entre esas islas o submundos de fotos y empiezas a tener un cuerpo de trabajo de calidad puedes ir comenzando a asociar fotos individuales a otras fotos, en plan -"éstas van cada una en una página como un díptico", -"ésta otra va sola", -"ésta a doble página", -"éstas en un collage", y así hasta que te desmayes:











Cuarto, (todavía más años después), puedes empezar a poner las fotografías en orden secuencial componiendo un futuro libro:


















Y esto, señoras y señores, ha sido toda una lección de cómo debes relacionarte con tu trabajo. Gracias Julián, gracias compañeros del taller.

Una última perla de Julián: "Cada vez que salgáis a hacer fotos volved a casa con una foto buena o no volváis"... (cuántos matrimonios rotos por esto).

Y si os estáis preguntando por qué el post se titula, "El Señor de las Señales", es porque Julián Barón, como Fosi Vegue, es capaz de ver en tu trabajo señales que indican quién puedes llegar a ser como fotógrafo, pero eso es una experiencia presencial, my friends. No quiero provocaros más envidia. Me voy a hacer unas judías verdes rehogadas. Os quiero (más o menos).


viernes, 16 de abril de 2010

Body Snatchers / Ladrones de Cuerpos en Sevilla


La gente maravillosa de El Cíclope Mecánico a través del gran forofo del Cádiz, Sergio Castañeira me pidió una edición en vídeo de "Body Snatchers" para sus veladas de las baladas. En la proyección presentaba también su trabajo un pedazo de artista: Federico Clavarino. En Sevilla he descubierto fotógrafos alucinantes tanto por sus trabajos como por su actitud ante la fotografía. Viva el Fotómata! Viva el Clíclope Mecánico y Viva Sevilla Foto!!!!!! Y gracias a otros compañeros de balada y "Amigos del Club de Petersen" como Tiago Da Cruz, Antonio Miñán, Javi Rubio, Carlos Escolástico y la inefable y todocorazón Camino Laguillo.

jueves, 1 de abril de 2010

Anders Petersen Workshop Day 1 Part I and Part II

Mi madre me dice que si no creo en Dios, que en qué creo. Yo le digo que creo en Anders Petersen.



Menos mal que me llevé los descartes. A veces, tus pecados en fotografía, son mejores que tus buenas acciones.



Esto es sólo el principio. Poco a poco iré subiendo textos describiendo la dinámica del taller. Un beso enorme a todos los que estuvimos allí. Qué bonito que la fotografía sea una excusa y a la vez un fin. Es como tener una novia de la que te enamoras todos los días y que todos los días te manda a la mierda.