jueves, 17 de diciembre de 2009

Gregory Crewdson en La Fábrica


El otro día estuve en la galería de La Fábrica porque se inauguraba una expo de Gregory Crewdson. Al artista la podéis ver aquí, encima de estas letras, con su "acordeón".

Ese calvo no soy yo y esa foto no está en la expo. He subido esta imagen porque me la he encontrado en Google Images y porque es de una expo de Crewdson y porque todos hacemos lo mismo con sus fotos de gran formato. De lejos parecen pinturas y entonces piensas "joder, coño, parece una pintura, me voy a acercar", y cuando te acercas parecen fotos y entonces piensas "joder, coño, es una foto, qué pasada, de lejos parece una pintura". Y si te pasas mucho tiempo así te puedes quedar calvo, como el señor de la foto de Google Images. La moraleja de esto es la siguiente: la factura de la copia fotográfica llama más la atención, (o por lo menos llama la misma atención), que la fotografía en sí misma. Y eso es un putadón del 15. Las fotografías de Crewdson, que a mi me producen tanta admiración como rechazo, son como enrollarte con una tía que tiene las tetas tan perfectas que no puedes follar a gusto porque no paras de pensar si las tetas que tienes entre manos son suyas o son de plástico. A mi me pasó una vez. Como con Crewdson. En fin, me voy a hacer la maleta que me voy a Lanzarote.

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