jueves, 5 de noviembre de 2009

¿Qué es la famila?


Un día empecé tontear con una chica. Otro día nos fuimos por ahí de viaje. El caso es que después de unas semanas me dio por llamarla "cariño". Luego me descubrí haciendo la compra con ella. Y bueno... ya que estábamos en ese plan nos pillamos una casa entre los dos. Luego tuvimos una hija preciosa.

















Algunos años más tarde tuvimos otro hijo, también hermoso.



Empezamos siendo dos. Hoy ya somos cuatro. ¿Somos una familia? Y en caso de que lo seamos. ¿En qué consiste la mía? ¿Me gusta mi familia? ¿Cuánto me gusta? ¿Quiero a mi familia? ¿Cómo la quiero? ¿Puede la fotografía ayudarme a mirar de manera más profunda, más lúcida y más reveladora esta especie de "secta doméstica" en la que estoy metido?

Uno de los proyectos en los que estoy trabajando para la escuela blankpaper es mi propia familia.

















Llevo ya hechas más de mil fotografías y sólo en estos últimos días he encontrado alguna imagen que encierra algo de verdad y de misterio. ¿Cómo escapar del cliché con un concepto tan manido? ¿Cómo exponerse sin arriesgarse? ¿Cómo asombrarse ante uno mismo?







































Al principio fotografiaba lo que mis hijos hacían. Ahora trato de fotografiar lo que mis hijos “son”. Al principio les “hacía” fotos. Ahora intento “estar” en la foto. Y poco a poco me voy dando cuenta, mirando las imágenes, de lo cerca que estoy de ellos físicamente, de la poca distancia que nos separa , de los lugares que se repiten en nuestra convivencia, de lo importante que son las manos en nuestro día a día.


































Me doy cuenta de que si aíslo determinados gestos aparecen fotografías de pequeños náufragos pidiendo ayuda. Y me flipa. Me quedo absolutamente hipnotizado porque soy capaz de vislumbrar que detrás del disfraz que nos proporciona el concepto “familia”, nos encontramos un pequeño grupo de conciencias desvalidas tratando de sobrevivir bajo un mismo techo saturado de rutinas que sofocan un grito de incertidumbre. Mis hijos crecen, yo envejezco, mi mujer me manda un sms: “Eres un padre muy bueno. Bsitos”.


¿Qué pretendo con esta aproximación fotográfica a algo tan íntimo y al mismo tiempo tan abstracto?


Para mi sería suficiente con seguir teniendo momentos de asombro ante algo tan cercano a mi. Tan yo. Mi familia... una institución sobre la que supuestamente no puedo tener perspectiva porque formo parte de ella. Pero... ¿y si es que sí? ¿Y si resulta que la fotografía puede proporcionarme perspectiva y al mismo tiempo penetración? ¿Y si resulta que a través de algo tan mío puedes ver algo tuyo? Sería la re-hostia...

10 comentarios:

  1. Me encanta la idea y me encatará ver hacia donde te lleva...

    Un abrazote .

    Rafa

    ResponderEliminar
  2. Aquí hay fotos fantásticas. Algunas mejores que las que había visto... Enhorabuena.

    ResponderEliminar
  3. encontrar capa tras capa tras capa de significado es lo que hacen los poetas. antoñito del alma. ¡que eres un poeta hombre!

    ResponderEliminar
  4. Interesante proyecto, me gusta mucho cómo lo has enfocado.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Interesante idea, me gusta mucho cómo lo has enfocado.

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Es entrañable Antonio, algún día me gustaría sentir esas cosas.

    ResponderEliminar
  7. Madre mía.... la última es simplemente genial. Y tu reflexión, simplemente la ostia.

    A veces 'pararse a pensar' deja un sabor tan amargo y dulce a la vez...

    Buenísima entrada, Antonio.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.