martes, 13 de diciembre de 2011

Alec Soth Workshop / La Última Cena

Hace algo más de un año hice un taller con Alec Soth en Italia. No sé vosotros, pero yo a los talleres voy con dos objetivos:
Uno Guay = Aprender del curro de los compañeros, de la sabiduría del "maestro", compartir experiencias, reflexionar sobre Arte, tener epifanías, fliparlo.
El otro Ruín = Que me digan que soy bueno.
La orgía fotográfica que había vivido durante un par de años en la Escuela BlankPaper (maravillosa) y la panzada de talleres que me estaba dando con "grandes fotógrafos" alimentaba a partes iguales mi insaciable adicción por la fotografía y mi obsesivo empeño por "mejorar".

El taller con Alec Soth fue un punto de inflexión en esta loca carrera dicotómica por "aprender/destacar". En ese taller me pregunté: "Qué coño hago yo aquí con el frío que hace". "Qué me están diciendo aquí que yo no sepa o que mis compañeros no me hayan dicho ya". "Por qué la fotografía se ha convertido para mí en puro coleccionismo de talleres de los que salgo más o menos airoso o escaldado".  Por primera vez me dio igual si resultaba que yo era bueno o malo, si tenía talento o no, si iba o no encaminado a encontrar un estilo propio. Un desapego brutal me pilló por sorpresa. Y me invadió una profunda indiferencia, con respecto a la fotografía, de la que aún no me he recuperado. Una especie de disfunción eréctil fotográfica provocada por haber dedicado tanto esfuerzo a imitar a Anders Petersen, Rinko Kawauchi, Jeff Wall, William Eggleston, Robert Adams, Juergen Teller, Stephen Shore, etc... No se me levanta ya con la foto. Y al mismo tiempo todos los días pienso en ella. Es como haber descubierto que estaba corriendo una carrera de 100 metros lisos en una marathón de 1000 kilómetros. Me he quedado tirado por el camino. Y cuando he recuperado el aliento he descubierto que los blogs, los talleres, las escuelas, los twitters, los facebooks, las exposiciones, las proyecciones, las lecturas de porfolios, los festivales... Todo eso me ha importado mucho más que la fotografía en sí. Me da un poco de vergüencita confesarlo. Mi compulsión a la hora de hacer fotos se alimentaba, en una gran parte, de estos monstruos metafotográficos necesarios pero peligrosos (por lo caníbales).

Estos veinte minutos de vídeo con Alec Soth son veinte minutos de una delicada y sorda tristeza. Ambos escenificamos a la perfección, un tanto aburridos, los papeles que nos toca representar. Fue para mí "El Último Taller", como una "Última Cena", en la que descubro, con cierto asombro, que los dos somos Judas, que ambos estamos traicionando el espíritu fotográfico. El maestro por tratar de definirlo y el alumno por su adicción a buscarlo fuera sabiendo que lo lleva dentro.

jueves, 19 de mayo de 2011

Foto en Movimiento. Música "enfotada". "Salam Malekum"

Vídeo de un ensayo de "Salam Malekum" del grupo ElZurdo, con my friend Chani Martín como cabeza visible de una banda deliciosa con canciones emocionantes. Plano secuencia grabado con Canon 5DMKII, 24-105 IS on y etalonado en After Effects CS5 con Color Finesse 3. Un temazo :)

sábado, 23 de abril de 2011

"Código Fuente" o el Sentimiento 'FinalFelizero' de la Vida

Voy a ver "Código Fuente" y me gustan mucho los primeros minutos. La música y la planificación son muy Hitchcok (lo digo en plan bien). Me siento súperlisto porque me acuerdo de Bernard Herrmann y mi autoestima sube un pelín. "Qué cinéfilo más guay que soy", pienso, y sigo disfrutando de la acción (aunque me doy cuenta enseguida de lo patético que puedo llegar a ser cuando me pongo "cinelistillo"). Me gustan los actores, el planteamiento y tal y cual y pascual. Sale Vera Farmiga (que también me gusta) pero empieza a hablar con Gyllenhaal y a poner caras de "tío, sé que eres el protagonista, pero estás metido en un lío muy gordo que es mejor que no sepas". Y la erección que tenía se me va a la mierda. El guionista me empieza a tratar como si se creyera "El Encantador de Perros" o algo así. No voy a utilizar palabras como "adulto" o "infantil" porque no se adecuan suficientemente al concepto que quiero transmitir. Prefiero utilizar "ser vivo" o "gilipollas" para expresar cómo se siente uno cuando los "giros de guión" están tan mal diseñados. Pero ¿sabéis qué? Me la suda. Sigo disfrutando, ¡claro que sí! El McGuffin por los pelos de la tan socorrida Mecánica Cuántica me vale para gozar del "Día de la Marmota de 8 Minutos de los Extraños en un Tren". Me relajo porque me gusta el cine aunque el guionista se empeñe en anticipar el suspense en lugar de escribirlo. Y después de una hora de película me invade la melancolía. Jake Gyllenhaal empieza a obsesionarse con el final feliz de su propia película. ¡Es la polla! Como al espectador se le promete un final agridulce, el prota toma las riendas del metraje y se encarga de construir un FINAL FELIZ olvidándose casi de la trama principal propuesta por... por quien sea que la haya propuesto. El metalenguaje se transforma en ideología y la peli entretenida se convierte en propaganda de "coaching" puro y duro, puritano y bienpensante. Y unas solitarias lágrimas resbalan por mi mejilla. A ver si me entendéis: la peli no es mala si te la tomas como "sucesión de imágenes" y todo lo que tú quieras. Pero la ideología que supura es una bomba de racimo que mutila sin que nos demos cuenta lo poco que nos queda de fortaleza moral. Me explico. En "Código Fuente" el prota es NOBLE. Es un HÉROE de GUERRA que se preocupa más por sus compañeros de AFGANISTÁN que por él mismo. Su único PECADO (que le persigue hasta torturarle) es haber REÑIDO con su PADRE. El héroe no tiene rasgos egoístas, contradicciones ruines o pensamientos impuros. No quiere follarse a Michelle Monaghan, quiere CASARSE con ella. La peli no tiene sentido del humor porque el sentido del humor degrada la INTACHABLE conducta del héroe americano. Y sin embargo, recurre al humor de un cómico amargado (al que el héroe redime de su amargura), para SALVAR a los pasajeros de un tren maltrecho por la MALDAD de un TERRORISTA. Y CONVIERTE LO IMPOSIBLE EN POSIBLE para que LO QUE ESTABA MAL TERMINE BIEN. Vale. Así contado no parece tan mal hasta que te das cuenta de que la narración queda casi anulada por falta de elementos negativos.  Vivimos una época tan políticamente correcta que EL BUENO es UN SANTO con el que no hay manera de identificarse. El peligro de estas pelis es que utilizan "El Viaje del Héroe" de manera magistral para "venderte" una visión del mundo abominable. ¡Claro que me molan los finales felices!  ¡Y las americanadas! Pero cuando Marty McFly en "Regreso al Futuro" salva a sus padres lo hace para salvarse a sí mismo (no al mundo). Su motivo es egoísta, ruin y está justificado por su propia supervivencia. El personaje es tan humano y con tantos defectos que en la peli podemos entrever que el "héroe" se hubiera follado a su madre si eso no hubiera puesto en peligro su propia existencia. Vito Corleone es el mito que aúna "familia" y "corporación" en un solo personaje y que sienta las bases de la cultura americana. Es tan complejo y resuenan tantas metáforas en él que no puedes no identificarte y asustarte con esa identificación. ¡Catarsis! Han Solo quiere pasta, bebidas alcohólicas y acostarse con la princesa Leia. ¡Normal! ¡Claro! Y todos tienen un sentido del humor acojonante que pone de relieve las debilidades del héroe. ¿Por qué ahora los protas tienen que ser la madre Teresa de Calcuta? ¿Por qué, en una peli tan virtuosa a nivel técnico como "Buried", parece que el prota se merece ser enterrado vivo por haberle puesto los cuernos a su mujer? ¿Qué nos está pasando? Menos mal que está la tele... Menos mal que está "The Wire" o "Boardwalk Empire" o "Nip Tuck" o "Crematorio". La obsesión por el final feliz la tenemos inscrita en nuestro ADN. Somos seres vivos diseñados para replicarnos. Para darnos una segunda oportunidad en otro cuerpo. Eso es bonito por trágico. Pero este pastelismo que nos invade de perseguir nuestra propia inmortalidad (¡encima con mensaje incluido!) señala la decadencia de una sociedad que no admite sus propios demonios. El "Pensamiento Alicia" o "Angelismo" como bien lo define André Comte-Sponville amenaza con destruir uno de los motores más importantes del ser humano: su inherente ruindad. No digo que haya que ser ruin. Digo que en la gestión de nuestras grandes debilidades está el germen de nuestras pequeñas grandezas. El final de "Thelma y Louise" es un final feliz. El final de "Código Fuente" es una negación del "final" como concepto. "Código Fuente" utiliza las paradojas espacio temporales para negar cualquier manifestación de maldad. Y eso… es (paradójicamente) malo. Para el alma.

lunes, 21 de marzo de 2011

lunes, 14 de febrero de 2011

miércoles, 26 de enero de 2011

Chris Anderson de Magnum comenta su nuevo libro: "Capitolio"


Del taller de Alec Soth os traigo muchas cosas. Aún estoy digiriendo. En cualquier caso quiero empezar con este vídeo de Chris Anderson en el que nos cuenta cómo editó su nuevo libro sobre Venezuela: "Capitolio". Este tío es súper inteligente y currante. Las aventuras que nos contó son dignas de Indiana Jones. Después de este libro, Chris Anderson no puede volver a Venezuela. Una pena.

martes, 21 de diciembre de 2010

Nace Lens!!!!!


Nace Lens!!! Una nueva escuela de fotografía coordinada por Antonio Pérez Río, compañero de BlankPaper Escuela. Participa en el concurso de apertura con tu peor foto de 2.010. Pertenezco al jurado. Si queréis ganar, enviadme privados con propuestas y sobornos!!!!!!!!!! Haz click aquí para más información.



domingo, 19 de diciembre de 2010

Me gusta que me cuenten. No me gusta que me expliquen.

Mi novia me ha dado permiso para publicar un mail que me mandó hace unos días en el que reflexionaba sobre mi reciente tendencia a hacer fotos pretendidamente artísiticas.

Todo empezó porque, estando yo en Lleida, vi un cartel con una foto donde se ve a una niña que me recordó mucho a ella físicamente cuando era bebé. La foto de la foto (hecha con un IPhone y sin retocar) es esta. Se la mandé por mail en plan: "¡Eres tú!".

























A las pocas horas yo recibía un correo suyo cuyo "Asunto" rezaba: "Me gusta que me cuenten. No me gusta que me expliquen". El mail dice así:

"Antonio, a mí esta foto sí que me daría para hablar tiempo: la carita
de las dos, la triste alegría, la luz que tiene tan repartida, la
imagen antigua y el gesto tan de ahora... Por eso no creo en la
evolución de la foto, ni del arte, ni de que hay que buscar nuevas
cosas que nadie entiende porque los retratos están ya muy sobaos...
Creo en la evolución de la tecnología, pero ya hubo muchos
"evolucionaos" en el pasado y hay muchos carcas en el presente, todo se
ha hecho y se seguirá haciendo, pero solo una cosa me vale (que incluye
muchas) que me conmueva: flipándome o emocionándome, no hay mas.

Las fotos que yo llamo ovillo en el suelo, esquina desubicada o
cortina mal corrida no me flipan ni me emocionan, sólo me descolocan
porque creo que su única intención es buscar algo nuevo que aunque no
sea bonito ni artístico, sea diferente a lo que se hace y esto a veces
nos lleva a la gilopollez más absoluta.

Creo que tus fotos tan bonitas de tus padres en la cocina y toda esa
serie valían mucho porque contaban algo, una historia cada una, o entre
todas, pero sin explicármela, solo contándomela. Las de la
exposicion (aquí se refiere a mis fotos de la expo del anuario de BlankPaper) me dan la sensación de que por sí solas no cuentan esa historia y yo creo q el arte tiene que contar
una historia, no explicármela, solo contarla, para  que los padres de
Chani (aquí se refiere a un amigo que también reflexionó muy certeramente sobre el sentido de las fotos colgadas en una pared) y los demás lo entendamos. Hazme caso, es así, y no es estar cerrado a lo moderno, lo moderno si esta bien hecho, a los normales
nos encanta".

Lo interesante de esto es que cuando me mandó el correo yo estaba con Susana Martínez, una maravillosa fotógrafa y comisaria que junto con Jesús Vilamajó nos regalan cada año el Festival de Fotografía Internacional "Emergent Lleida". Yo le leí el mail a Susana y ella, entusiasmada, me dijo que en la edición de Emergent 2011 iba a invitar a mi chica a dar una conferencia sobre el tema y a visionar porfolios. No sé, a día de hoy, si va en serio o en broma pero a mí me pareció un "ideón". No porque sea mi chica, sino porque creo que la fotografía necesita más feedback de los "no entendidos", pero eso es otro post...

El caso es que llevo unos días sin hacer fotografías.

martes, 30 de noviembre de 2010

La belleza sirve pa' follar más

En uno de los blogs de fotografía que más me gustan, el de Antonio Pérez Río, se puede leer: "La belleza es la percepción de algo en su contexto adecuado". Descubro ahora que la belleza es una herramienta evolutiva para follarte a las mejores tías... a la mierda el romanticismo :(

lunes, 25 de octubre de 2010

Carta a mi hija mayor


















Todo empezó hablando de la bandera. Mi hija me confesó que la bandera española le parecía horrible y que la bandera británica le encantaba. Me dijo que no podía imaginarse a nadie con una camiseta o una gorra de vestir con la bandera española estampada en ellas pero que la británica quedaba de puta madre en cualquier prenda. Después de un pequeño silencio (nos estábamos tomando un helado), mi hija me soltó que le daba pena ser española porque todo el mundo habla mal de España. Me dijo que sus profes hablan fatal de España, que nosotros mismos hablamos mal de España y que tenía la impresión de que España era una mierda y que le daba rabia ser española. Yo no sabía bien qué decir porque había sentido muchas veces lo mismo que ella. Y de pronto me veo diciendo que España ha ganado el Mundial, que Alonso va el primero en Fórmula 1, que Gasol es la polla, que Nadal es lo más, que Javier Bardem, Penélope Cruz, Buñuel, Almodóvar, Trueba, Amenábar y Garci habían ganado todos algún Oscar, que si Picasso, que si Goya, que si aquí hace un tiempo de puta madre, que si tenemos sanidad pública, que si hay menos delincuencia y pobreza. Y ella me miraba como diciendo que sí, que todo eso era verdad pero que entonces por qué se sentía tan poco identificada con el concepto "España". Y entonces cambiamos de tema. Y más tarde yo seguí pensando. Y he llegado a la precaria conclusión de que España es un campo de batalla entre la "Autoridad" y la "Inteligencia". Que la famosa guerra entre las "dos Españas" no es entre la izquierda y la derecha sino entre nuestra herencia de obediencia a la reverenciada y poco flexible autoridad y nuestro miedo a la brillante e imprevisible inteligencia. ¿Por qué destacamos en cultura y en deportes? Porque la cultura y el deporte son actividades donde la inteligencia se disfraza de creatividad y disciplina. A los españoles nos da vergüenza ser inteligentes. De ahí viene el costumbrismo, que podría definirse como: "Fíjate qué desastre somos los españoles pero qué graciosos". "El verdugo", "Los Serrano", "El Lazarillo de Tormes", "Cuéntame" o "Aquí no hay quien viva" son retratos de personas que prefieren someter su inteligencia a distintos tipos de autoridad sacando el mayor provecho de esa sumisión. Y para un personaje que se atreve a soñar con ser otro, como Alonso Quijano, lo aceptamos porque está loco. Por supuesto que "El Verdugo" es una maravilla y critica precisamente esto de lo que hablo y tal y cual y pascual pero no necesitamos sólo auto-crítica, necesitamos también modelos. Las luchas por el poder en Shakespeare, el sufrimiento interno de los personajes de Dostoievsky o los dramas sociales de la mejor literatura francesa son un poderoso reflejo de la inteligencia abriéndose paso contra la autoridad. El otro día vi en el cine la película escrita por Aaron Sorkin sobre el nacimiento de "Facebook". Salí del cine flotando. ¡Qué don la inteligencia! Y es verdad que la inteligencia no nos asegura la felicidad o la bondad pero sí nos libera de la peor de las autocensuras: el sometimiento por inercia a una supuesta autoridad. A este país lo único que le falta es que las personas inteligentes salgan del armario… Y a ti, hija, te animo a que te atrevas a ser inteligente.

domingo, 24 de octubre de 2010

Descubro a Hasisi Park en el blog "nada especial"

Echadle un vistazo porque esta tipa combina sentido del humor, "marcianismo" y "pretenciosismo" con un espíritu naif muy inspirador.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Villaggio Olimpico Roma: El curro de un colectivo

Un grupo de fotógrafos que conocí en el taller de Rinko Kawauchi y que ahora ven su trabajo publicado por Postcart Edizioni. Me encanta...